Mis Canciones

Mente Abierta

enero 24, 2010

 



Totalmente agradecida de que se me haya quitado el dolor de cabeza, una de las inevitables incomodidades que sufro a causa del calor. Sol, astro rey, te respeto y por que no decirlo, venero, pero cuando te expones (o te hemos hecho exponer) tan directamente hacia nosotros, quisiera ser un cuerpo inerte y no sentir nada. Maldito verano, en verdad, reconociendo y disfrutando las celebraciones de fin de año, fechas importantes en mi familia; no logran disipar ni desequilibrar la balanza hacia lo molesto que se me vuelve esta época del año, pero bueno, ya es de noche, bien de noche y el dolor de cabeza se fue (aunque volverá mañana)
Se podría decir que estoy en etapa de confusión, cuidando que no se vuelva angustia ni frustración, pero más confusión, por no saber que es lo que me espera o lo que yo espero de mí misma. “Tienes expectativas muy altas sobre ti”, lo he escuchado una y mil veces. “Trata de ver las metas cumplidas como logros en tu vida”, por Dios santo que me cuesta esta custión, alejarme del piso y ser más “positiva”, es cómo que me repitiera siempre que la gente no vive de ilusiones; una meta cumplida no es igual a un logro, no puedo disociar logro de algo que supera la norma, si tengo mi mente sana, con sus facultades completas, nada impide que introduzca en mi cerebro información que finalmente derive en una meta cumplida, es algo que puedo hacer porque tengo la facultad; las facultades del ser humano, las facultades, capacidades, creencias y formación moral del ser humano. Interrogantes que se me han presentado en estos días con mayor frecuencia, en especial por el período de elecciones que se vivió hace poco en Chilito lindo, donde se sacaban a la luz las virtudes y defectos de quienes conducirán este trozo de tierra por unos años, escuchar una y otra versión por parte de los unos y los otros. ¿A quién creer? O ¿qué creer? Mi cultura cívica es tan mínima que hasta llego a avergonzarme por ello, pero por otra parte, mi propia curiosidad no es llenada por los agentes que están presentes en tal escenario, por lo que al fin de cuentas, prefiero quedarme con lo que tengo y “confiar” que a pesar de todo, se avanzará y saldrá adelante, al final nada cambiará mi opinión, la política divide a la gente, la dispersa, demasiado.
Si no fuera por ese inconveniente, mi necesidad de saber me haría involucrarme más, saber y estudiar más, sin embargo, he escuchado “la ignorancia es una bendición”.
Una de las pocas series que sigo, por no decir que es la única serie que sigo, es House, un personaje extremadamente odioso como atractivo a la vez, donde cuenta con una de las características que más me atraen de las personas, que es la inteligencia (por eso adoraba el personaje de Scully en los X-Files), pero no es esa inteligencia filosófica, sino técnica, científica, y que mediante esa ciencia, se llega a temas más metafísicos, cómo explicar esencialmente la conducta humana (“todo tiene una razón y un porqué”). En varias partes, pero precisamente en esta serie escuché esa frase: “la ignorancia es una bendición”, ya que es casi una regla el hecho de que mientras más inteligente seas, más solo estás, y también el que al saber algunas cosas, la visión o perspectiva que se tenía del mundo se cambia totalmente. Es como si alguna vez el hombre, en esta búsqueda infinita de saber “quienes somos y de dónde venimos” finalmente demuestre, con pruebas, que Dios simplemente no existe. ¿Qué pasaría? ¿Cómo reaccionaría “la masa”? Porque también es una verdad universal que la masa es “tonta” por así decirlo, y que el individuo es inteligente. Estoy segurísima de que muchos preferirían, entre los cuales me incluyo, quedar en la más absoluta ignorancia al respecto, porque simplemente se prefiere creer en un Ser Superior, aunque no sea literalmente un imponente hombre vestido de blanco con una larga barba; sino creer en algo que dé esperanza y fe a las personas. Sin embargo, ¿qué pasaría si sucede lo contrario? ¿qué realmente se descubra un Ser Supremo?, sería la otra cara de la moneda, todos aquellos que no creen en los milagros, en la gente bendecida (santos) se encontraría con una realidad totalmente ajena de frente a ellos.
Entonces, ¿saber o no saber?, ¿quedarse en la ignorancia o estudiar?. Supongo que esto se ajusta a cada quien, cada uno de nosotros decide hasta donde llegar y hasta donde quiere aprender.
¿Qué espero de mí?, debo contestar esta pregunta en un plazo no mayor a 20 días, y es una pregunta tan simple pero compleja a la vez. Yo espero crecer cada día más, no en el sentido literal de la palabra, aunque no me molestaría ser un poco más alta, pero quiero crecer o hacer crecer cosas en mí. Quiero que crezca mi amor propio como mujer y persona, que crezca mi preocupación por mantenerme sana y estable, quiero que crezca mi amor por mi familia y mi ambición de verlos felices y tranquilos, pero sobre todo, quiero crecer más cómo persona pensante e inteligente. Quiero aprender y quiero saber; porque, estoy totalmente de acuerdo con que la ignorancia es una bendición y mientras más inteligente se sea, más solo te encuentras, sin embargo, creo ciegamente de que todo depende de como manejes la información que poseas y lo inteligente que puedas llegar a ser. Insisto, podría tener la prueba frente a mis ojos de que Dios no existe, pero yo decido creer en que Dios no es necesariamente un “Ser”, sino un “Algo” que dé fuerzas y energía a la gente, y a la vez, en unos años más podría ganar un premio Nobel, pero eso para mí no significa ser superior a los demás, sino ser un poco más lista; obviamente la pretensión y ser presumida aleja a las personas.
En esencia, independiente del ambiente, realidad política, creencias religiosas, etc.; quiero crecer y no dejar de hacerlo.

1 comentarios:

XVCV dijo...

Nuevamente, comparto contigo practicamente todo lo que planteas en este texto. Sobretodo cuando dices que entre más inteligente eres, más solo te sientes. Pero creo que cuando naces con el don de saber usar la cabeza, no tienes opción en la vida. A veces uno quisiera borrarse o sólo dejar de pensar en la inmortalidad del cangrejo para poder mezclarte con la masa y sólo dejarte llevar, pero como ya dije, eso no suele ser una opción.
Lo mismo lo aplico para quienes, a diferencia tuya, participan en política. Tienes toda la razón cuando dices que la política divide a las personas y que hoy en día unos celebran y otros, como yo, no tenemos nada que celebrar. Porque cuando te has involucrado de alguna manera, ya no hay modo de que no te importe. Para mí sería como dejar de distinguir entre el bien y el mal, y eso simplemente lo no puedo hacer. La mayoría de los que celebran por el triunfo de uno u otro no tienen mayor idea, lo consideran como un partido de fútbol ganado, en donde unos son los bueno y los otros los malos, pero detrás de esa segmentación no hay argumentos. Yo sí creo tenerlos y en ellos me fundo para decir que no me agrada la derecha administrando un país, cualquiera que sea, y menos un empresario que se ha convertido en un hombre inmensamente millonario a costa nuestra y ahora, através de él, la derecha es dueña no sólo de nuestros bolsillos, sino de las armas, de los medios de comunicación y hasta de las llaves del cielo. Que me disculpen los que querían a Piñera en la Moneda, pero los monopolios son monopolios acá y en la China, y lo otro, UN PAÍS NO ES UNA EMPRESA, por lo tanto, ningún estado necesita un empresario a la cabeza.
Amiga, eres sabia. Tus palabras te muestran mejor, no sé cómo, pero mejor. Y eso es extremadamente bueno e importante. En realidad, de todo lo que dije en este extenso post, ésto es lo importante.
Besos. Sigue así.