Mis Canciones

Reencantándome

abril 06, 2008

 

No pude sacar el dibujo que quería para subir acá, estoy perdiendo mi toque de poder dibujar lo que veo. Hace mucho tiempo que no dibujaba, a pesar de lo mucho que quería hacerlo, como siempre, algo me lo impedía.
Para ser fiel a la verdad, el reencartarme no es tan cierto como me gustaría que fuera, mi ánimo está peor que ayer y mejor que mañana; sin embargo esta semana algo bueno pasó, lo que hace que una de mis metas no se vea tan lejana como hace unos días, sin embargo, si bien avancé un paso y éste no me hizo retroceder diez más, sí presentó otro trecho a caminar, y eso ya está cansando a este pobre ser humano.
Debería estar "tranquila" (feliz es mucho pedir), y de alguna manera lo estoy, siento que puedo salir adelante, en conseguir aquellas herramientas que me harían alguien útil para la sociedad, y por lo mismo, la sociedad me otorgaría lo necesario para subsistir, pero si de sólo pan pudiera vivir el hombre.
La ayuda se ve tan lejana y siento que el remedio es peor que la cura. Estoy aceptando verdades que me hacen mucho daño, aceptar cosas de mí, de porqué actúo y pienso de alguna forma, de porqué simplemente soy así, y las razones me golpean muy duro, causando ese dolor que me daría pánico si lo pudiera sentir a través del cuerpo, simplemente suplicaría dejar de sentir, sabiendo lo que eso implica. Esto se vuelve más difícil para mi frágil y pobre mente, querer entender, querer saber, tener las respuestas, respuestas que lleven a una solución que sea factible, validera, práctica; pero no, se queda en blanco o peor, sumida en todas esas verdades que gritan en mi cabeza y se quedan ahí, aumentando la angustia y prolongando esta aparente tranquilidad frente a los demás.
Si pudiera terminar con esto, acabar con estas lágrimas a las que impido salir (descubrí que no me gusta que me vean llorar, creía lo contrario, pero inconscientemente evito estar frente a alguien cuando una lágrima amenaza con salir, hace tiempo que no lloro frente a alguien, y dudo que lo vuelva a hacer), pero no puedo, no quiero seguir escuchando que la solución está en mí, sólo en mí (cómo si no lo supiera, tan estúpida no soy), pero es tan difícil comprender que simplemente no puedo, que simplemente no cuento con aquello que me permita romper barreras y de una maldita vez decir que no estoy sola (qué irónico sería si algún día tuviera una hija y la llamara Soledad, sobre todo porque para mí, Soledad se ha convertido en mi segunda mamá). Pero no puedo, no soy así ("i'm not the fighting kind", de verdad no lo soy), soy introvertida, soy tímida, demasiado tímida, y dudo que eso cambie, después de todo, si llegara a cambiar, dejaría de ser yo, y pasaría a ser una desconocida para las pocas personas que me conocen y estiman.
De alguna manera, en estos días he disfrutado de la monótona rutina que se me presenta día a día, aceptando incluso de buena forma los reclamos y piropos de un grupo de viejos en el ocaso de sus vidas y que vivieron infiernos más duros que los míos; quizás creyendo de alguna forma que así soy importante y sirvo de algo, la monotonía de cada fin de semana quedarme y cuidando la casa y distrayéndome con lo que encuentre, en lugar de "ir a buscar amigos", la monotonía de ir siempre al campo cada domingo, a pesar que hoy no fui, el resfrío que nunca me deja se está manifestando con más fuerza durante estos días y preferí el descanso, el placer de dormir sin que nadie me moleste, excepto de sentir de vez en cuando el peso de mi perro sobre mis piernas, que en vez de molestarme, me alegra de tener un ser que depende de mí; y así en medio de la urbana naturaleza campestre, estar en el lugar que es orgullo de mis padres y que desearían que quisiéramos tanto como lo quieren ellos. Pero el golpe que me llega a la cabeza cada vez duele más.
Me siento tan frágil, que ironía siendo que mi aspecto y mi cara demuestran lo contrario, pero me muestro tranquila, aparento que estoy bien así, el grito de sentirme protegida, de querer sentirme abrigada por algo que no sea una prenda de ropa ancha y grande que oculte mi sobrepeso lo cayo, el decirlo traería más problemas, más preocupaciones. Tengo que sentirme contenta de poder reencartarme con aquello que es lo más seguro en mi vida, a pesar que la incertidumbre siempre está presente en todo, incluso en saber si 2+2 son 4. Pero aún así, debo estar conforme, pues lo que hice está bien, me reecontré con mi trabajo, por lo que me reencanté nuevamente con aquello que me dará lo que una vez soñé, antes de sacar a la luz aquello que creía que expresándolo, me haría bien.
Me duele el pecho, también la garganta, las manos cada día me tiemblan más. Estoy perdiendo estabilidad al parecer, con eso los años que ya no van a volver. Duele mucho decirlo, resignación, pero es así, es mi realidad, resignarme, y reencartarme con lo que soy.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hello. This post is likeable, and your blog is very interesting, congratulations :-). I will add in my blogroll =). If possible gives a last there on my blog, it is about the Home Broker, I hope you enjoy. The address is http://home-broker-brasil.blogspot.com. A hug.

Yo dijo...

Te cuento que este post lo comienzo con una sonrisa malilla en mis labios. Te explicaré por qué.
Cuando leí el título de tu artículo me dije: "Ooooohhh, la Pame ha cambiado de estado espiritual. Tal vez haya hecho caso, como no suele hacerlo cuando se trata de asuntos que le beneficiarán, y esté aplicando EL SECRETO...".
Pero a medida que iba leyendo, me dí cuenta de mi error. O sea, me río porque me engañaste. Porque si tomara al pie de la letra tu título y lo relacionara con el resto del texto, no me queda más que pensar que te estás reencantando con tu depre, y la verdad me parece raro, pues no recuerdo un momento en que te hayas desencantado de ella.
Puede parecer irónico este post, pero la verdad es que no lo es, es más bien textual, sin dobles lecturas, tal como te lo presento.
En fin. Termina la tesis; es el momento.