“This is my december, this is my time of the year ….”
Por una vez en mi adorable vida, me gustaría escribir algo y continuar y continuar, sin revisar, sí cometí algún error o hay algo que no se entienda; sinceramente, no creo que esta vaya a ser la primera vez de tal acontecimiento, aunque trataré que así sea.
Falta poco, pocos días, y diciembre ya pasó. No recuerdo exactamente cuando escuché esta canción por primera vez ni tampoco bajo qué circunstancias, pero sí que me gustó mucho, de inmediato. Una música triste de fondo con una letra triste también; ahora teniéndola de telonera de este arranque de inspiración y de alguna forma siendo el motor para poder escribir, acá estoy, nuevamente, escribiendo. Y cómo suele pasarme al no retomar este arte por un tiempo, los temas se acumulan y todos tratan de salir, resultando un texto distinto al que inicialmente pensé. Quería escribir sobre el buen regalo de mi amiga X. “Stay”, con el siempre bello E.Mc. y la siempre bella (hay que reconocerlo, N.W, en especial porque le dije a my friend que ya haría mi crítica de cine al respecto, sin embargo, si bien puedo dar una más profunda humilde opinión, todo se reduce a esa célebre frase de Rose en Titanic al ver un cuadro de Picasso: “es cómo estar dentro de un sueño”; sueño malo, sueño bueno, eso es algo que el telespectador interpretará, bajo su propios sueños, pero para mí fue eso, donde tres días en la vida de tres personas se reflejan en quizás tres minutos de un afligido joven.
Pero tengo de fondo la voz de Chester, diciendo que dejó todo, con tal de tener un lugar adonde ir: otro sueño, otra ilusión, otro deseo, otra ajena realidad.
Pasó diciembre, y con él terminó el 2009. En un principio creía que la letra de la canción se refería a diciembre como el mes donde se celebra una de las festividades más esperadas durante el año, y todo lo que ello significa, en especial el estar con las personas que te importan durante esos momentos. Sin embargo, para mí, ahora, la mención de diciembre es el término de etapas, es fin y por lo tanto, retrospección de resultados, metas, objetivos logrados y sobretodo, aquellos que no se pudieron conseguir; verse uno rodeado de gente y a la vez en la más absoluta soledad (“this is all so clear”).
Me aconsejaron escribir más, y no lo hago, no porque no pueda, sino porque simplemente no quiero, pues ya no siento en esto un desahogo, al contrario, escribir sobre algo que me hace sentir mal, es el recuerdo, el registro de que algo está mal, y yo no quiero eso, quiero que desaparezcan, que simplemente no existan, pero no, ahí está.
Me gustaría que alguien me dijera como hacer que simplemente desaparezcan; lamentablemente los escritos no dejan de ser registros y trato de evadirlos sin hacer el siempre presente “balance de fin de año”. A estar alturas ya casi no tiene sentido decir que el pasado 2009 fue un año bueno y un año maldito para mí. Finalmente uno de mis seres más queridos perdió su batalla y ya no está con nosotros, por otra parte estoy titulada, fin de también un maldito proceso que me puso a prueba en todo sentido, y a pesar de las felicitaciones, a pesar del cartón, a pesar del alivio del término de una carrera, sólo está el alivio de no seguir haciendo algo que estaba haciendo por un tiempo que se prolongó demasiado. Honestamente no siento haber terminado una etapa, un proceso, al contrario, me siento al medio de un no sé qué, que no puedo definir como mar de incertidumbre o en un estado de vulnerabilidad extrema. Hoy mi amigui me preguntó si me había preparado o pensado en las entrevistas de trabajo y haciendo honor a la verdad el tema no se me había hecho presente sino hasta el momento en que me lo dijo, y en verdad, no es algo a lo que le quiero prestar mucha importancia, sabiendo el nivel de importancia que tiene si pretendo algún día sostenerme por las mías, simplemente será que, por la misma carrera y en otras circunstancias, ya he leído y me han hablado sobre el tema, sobre técnicas, y al final igual termino sudando peor que una cerda y porque simplemente me siento más cómoda con la interacción de pregunta y respuesta que el ponerme frente a un estrado y “exponer” .
Pienso tantas cosas, la mayoría tonteras, y me gustaría que desaparecieran, si alguien sabe cómo, por favor que me diga.
Por una vez en mi adorable vida, me gustaría escribir algo y continuar y continuar, sin revisar, sí cometí algún error o hay algo que no se entienda; sinceramente, no creo que esta vaya a ser la primera vez de tal acontecimiento, aunque trataré que así sea.
Falta poco, pocos días, y diciembre ya pasó. No recuerdo exactamente cuando escuché esta canción por primera vez ni tampoco bajo qué circunstancias, pero sí que me gustó mucho, de inmediato. Una música triste de fondo con una letra triste también; ahora teniéndola de telonera de este arranque de inspiración y de alguna forma siendo el motor para poder escribir, acá estoy, nuevamente, escribiendo. Y cómo suele pasarme al no retomar este arte por un tiempo, los temas se acumulan y todos tratan de salir, resultando un texto distinto al que inicialmente pensé. Quería escribir sobre el buen regalo de mi amiga X. “Stay”, con el siempre bello E.Mc. y la siempre bella (hay que reconocerlo, N.W, en especial porque le dije a my friend que ya haría mi crítica de cine al respecto, sin embargo, si bien puedo dar una más profunda humilde opinión, todo se reduce a esa célebre frase de Rose en Titanic al ver un cuadro de Picasso: “es cómo estar dentro de un sueño”; sueño malo, sueño bueno, eso es algo que el telespectador interpretará, bajo su propios sueños, pero para mí fue eso, donde tres días en la vida de tres personas se reflejan en quizás tres minutos de un afligido joven.
Pero tengo de fondo la voz de Chester, diciendo que dejó todo, con tal de tener un lugar adonde ir: otro sueño, otra ilusión, otro deseo, otra ajena realidad.
Pasó diciembre, y con él terminó el 2009. En un principio creía que la letra de la canción se refería a diciembre como el mes donde se celebra una de las festividades más esperadas durante el año, y todo lo que ello significa, en especial el estar con las personas que te importan durante esos momentos. Sin embargo, para mí, ahora, la mención de diciembre es el término de etapas, es fin y por lo tanto, retrospección de resultados, metas, objetivos logrados y sobretodo, aquellos que no se pudieron conseguir; verse uno rodeado de gente y a la vez en la más absoluta soledad (“this is all so clear”).
Me aconsejaron escribir más, y no lo hago, no porque no pueda, sino porque simplemente no quiero, pues ya no siento en esto un desahogo, al contrario, escribir sobre algo que me hace sentir mal, es el recuerdo, el registro de que algo está mal, y yo no quiero eso, quiero que desaparezcan, que simplemente no existan, pero no, ahí está.
Me gustaría que alguien me dijera como hacer que simplemente desaparezcan; lamentablemente los escritos no dejan de ser registros y trato de evadirlos sin hacer el siempre presente “balance de fin de año”. A estar alturas ya casi no tiene sentido decir que el pasado 2009 fue un año bueno y un año maldito para mí. Finalmente uno de mis seres más queridos perdió su batalla y ya no está con nosotros, por otra parte estoy titulada, fin de también un maldito proceso que me puso a prueba en todo sentido, y a pesar de las felicitaciones, a pesar del cartón, a pesar del alivio del término de una carrera, sólo está el alivio de no seguir haciendo algo que estaba haciendo por un tiempo que se prolongó demasiado. Honestamente no siento haber terminado una etapa, un proceso, al contrario, me siento al medio de un no sé qué, que no puedo definir como mar de incertidumbre o en un estado de vulnerabilidad extrema. Hoy mi amigui me preguntó si me había preparado o pensado en las entrevistas de trabajo y haciendo honor a la verdad el tema no se me había hecho presente sino hasta el momento en que me lo dijo, y en verdad, no es algo a lo que le quiero prestar mucha importancia, sabiendo el nivel de importancia que tiene si pretendo algún día sostenerme por las mías, simplemente será que, por la misma carrera y en otras circunstancias, ya he leído y me han hablado sobre el tema, sobre técnicas, y al final igual termino sudando peor que una cerda y porque simplemente me siento más cómoda con la interacción de pregunta y respuesta que el ponerme frente a un estrado y “exponer” .
Pienso tantas cosas, la mayoría tonteras, y me gustaría que desaparecieran, si alguien sabe cómo, por favor que me diga.
1 comentarios:
Posteo tu texto sin saber la respuesta a la pregunta que planteas al final.
Me gustó que escribieras sobre esta canción y la interpretación que le das. Concuerdo plenamente en todo. My december, mi llegada a un lugar parecido a una cima desde la cual ves lo que has dejado atrás, lo que has logrado y lo hermoso que sería poder compartirlo con alguien especial. Después de todo, "lograr" suele significar muy poco si no involucra la felicidad de hacerlo por uno y por alguien más.
Mención especial para Josh Groban y su versión de My december.
Besos!
Publicar un comentario